Se utilizan para cubrir las
necesidades financieras de las empresas exportadoras siempre que esas
necesidades estén causadas por operaciones de comercio exterior.
La empresa debe presentar
documentos que acrediten su necesidad financiera, como facturas proforma,
efectos a descontar, etc.
Al igual que las financiaciones
de importaciones, es necesario que la empresa tenga aprobada una línea de
comercio exterior para poder pedir financiaciones.